Barcelona es en estos momentos una de las ciudades más interesantes de Europa. Es una urbe vanguardista, moderna y emprendedora que vibra llena de ideas y proyectos, con un objetivo estratégico de impulso de nuevos sectores emergentes y de una nueva cultura industrial. Económicamente, Barcelona crece innovando y crea las condiciones necesarias para ser una ciudad competitiva situada en un lugar preferente del ranking mundial de las mejores ciudades en las que invertir. Además, ponemos todo nuestro empeño en que este desarrollo de la ciudad venga acompañado de una planificación urbana que proporcione a toda la ciudad una calidad de vida adecuada.
Y en este proceso de transformación el Consorci de la Zona Franca tiene un papel clave, porque contribuye a trazar su futuro generando nuevos proyectos. Esta institución ha servido a la ciudad desde 1916 mediante el impulso de iniciativas siempre innovadoras y pioneras, que han contribuido a transformarla cualitativamente. El Consorci potencia su carácter dinámico y participativo en todas sus actuaciones y refuerza su papel de agente económico de carácter público, con actuaciones que ponen énfasis en la rentabilidad social de sus distintos proyectos, apoyando decididamente a la ciudad y a las empresas, contribuyendo al impulso de la competitividad de nuestra economía productiva.
En el Polígono Industrial Zona Franca, la infraestructura empresarial más emblemática del Consorci, se están desarrollando dos proyectos ambiciosos: por una parte, el Parc Logístic de la Zona Franca —situado en el área del Llobregat, donde la ciudad concentra su gran apuesta por las infraestructuras de transporte y comunicaciones— es una pieza clave para que Barcelona se convierta en un punto de referencia europea en el sector logístico; por otro lado, en 50 hectáreas de terreno recuperado de la antigua factoría de Seat, se está trabajando en proyectos innovadores para nuevos retos empresariales.
El Consorci impulsa el crecimiento de nuevos barrios, como el distrito tecnológico 22@, donde fábricas obsoletas y almacenes en desuso dejan paso a nuevas empresas vinculadas con las telecomunicaciones, la sociedad de la información y la cultura, o del barrio de Sant Andreu, donde en el espacio hasta ahora ocupado por las antiguas casernas, el Consorci llevará acabo un ambicioso proyecto de regeneración urbana, dotandolo de vivienda social y libre para jovenes y gente mayor, equipamientos y zonas verdes, o el nuevo barrio de La Marina que se configurara vecino al Polígono de la Zona Franca.
El Consorci también apoya el esfuerzo de consolidación de Barcelona como ciudad del conocimiento, impulsando, junto con el Ayuntamiento, las Universidades y la iniciativa privada, centros de investigación y de transferencia tecnológica.
Dentro de la actividad ferial, el Consorci ha conseguido que sus salones sean un punto de referencia mundial, una cita obligada para las empresas que quieren ser más competitivas.
En fin, las iniciativas de la institución demuestran el gran impacto que el espíritu emprendedor e innovador del Consorci de la Zona Franca tiene sobre nuestra ciudad, algo que queda plenamente reflejado en la web que ahora consultan.
Jordi Hereu
Alcalde de Barcelona
Presidente del Consorci de la Zona Franca de Barcelona